Qué hacer si no me llaman después de una entrevista de trabajo

Primero que nada, diremos que el hecho de que no te llamen luego de una entrevista de trabajo puede ser estresante y desmotivador. Sin embargo, no eso no debe frenarte para seguir con la búsqueda de tu empleo ideal.

La búsqueda de empleo, ¿quién no ha pasado por ella? Es un camino lleno de altibajos, especialmente cuando después de una entrevista esperas con ansias ese esperado «sí» que parece no llegar nunca.

Qué hacer si no me llaman después de una entrevista de trabajo
Qué hacer si no me llaman después de una entrevista de trabajo

Recuerdo la primera vez que estuve en esa situación, con el estómago lleno de mariposas y el corazón en un vaivén constante entre la esperanza y la desesperación. Pasaron días, luego semanas, y nada. Aquí quiero compartir lo que aprendí en el proceso, más como una plática entre amigos que como una lección formal.

Recuerdo una vez que, tras una entrevista que no dio frutos, me sumergí en la búsqueda de otras oportunidades. Fue en una feria de empleo donde conocí a un reclutador que quedó impresionado con mi perfil. Esa conexión me llevó a un puesto que, al final, fue mucho más adecuado para mí que el inicial.

Pasos a seguir si no te llaman tras una entrevista

Primero, es fundamental mantener la calma y la paciencia. No recibir una respuesta inmediata no significa necesariamente algo negativo. Puede haber un sinfín de razones por las cuales la empresa se tarda en responder: el volumen de candidatos, cuestiones internas que deben resolver, o simplemente, tiempos administrativos.

En una ocasión, apliqué para un puesto que parecía hecho a mi medida. Así que me preparé e hice la entrevista, y después de hablar con el entrevistador me sentía bastante confiado. Sin embargo, pasaron dos semanas sin una sola palabra. Al principio, cada día de espera era una montaña rusa emocional, pero luego comprendí que debía calmarme y dejar que las cosas siguieran su curso.

Esperar un tiempo razonable, generalmente, es prudente esperar al menos una semana. No te precipites en enviar correos o hacer llamadas cuando apenas han pasado unos días de la entrevista. Respira hondo y «Dales tiempo». A la semana y media, todavía sin noticias, es momento adecuado de enviar un correo electrónico de seguimiento.

Enviar un correo de seguimiento no solo muestra tu interés continuo, sino que también refuerza tu profesionalismo. En mi caso, redacté un correo breve, agradeciendo al entrevistador por su tiempo y reiterando mi entusiasmo por el puesto.

Pregunté cortésmente sobre el estado del proceso de selección. Ese mismo día, recibí una respuesta que me dejó impactado. El reclutador que me entrevisto la primera vez ya no trabajaba en la empresa y estaban reprogramando para nuevas entrevistas.

Estrategias para continuar buscando empleo tras una entrevista

Si después de esto no hay respuesta, una llamada telefónica puede ser una buena opción. Recuerdo una vez que, tras enviar el correo y esperar sin recibir respuesta, decidí llamar.

Fue un movimiento arriesgado, pero llamé en un momento que consideré oportuno y me aseguré de ser amable y profesional. Al final, la llamada no solo me proporcionó la información que necesitaba, sino que también demostró mi proactividad y serio interés en el puesto.

El desánimo es una trampa fácil en la búsqueda de empleo, especialmente cuando te enfrentas al silencio. Pero es crucial no rendirse. Si no obtienes el trabajo, sigue adelante. Cada entrevista es una oportunidad para aprender y mejorar.

Reflexiona sobre cómo te fue en la entrevista: ¿qué podrías haber hecho mejor? ¿Hubo alguna pregunta que te tomó por sorpresa? Usa esas experiencias para fortalecerte y estar mejor preparado para la próxima oportunidad.

Después de una entrevista en la que no obtuve el puesto, me di cuenta de que no había investigado lo suficiente sobre la empresa. En la siguiente entrevista, dediqué más tiempo a conocer la compañía, su cultura y su visión. Esa preparación adicional me ayudó a sentirme más seguro y a destacar mejor mis habilidades.

Finalmente, nunca detengas tu búsqueda de empleo. Una entrevista no debe ser el fin de tu búsqueda activa. Mientras esperas una respuesta, sigue aplicando a otros trabajos, asistiendo a ferias de empleo, conectando con tu red de contactos y utilizando plataformas de búsqueda de empleo en línea.