Qué es un Captcha y para qué sirve

Hablar de los captchas es casi como contar una historia de detectives tecnológicos. Seguro que más de una vez te has topado con esas letras distorsionadas o esas imágenes de semáforos que te hacen preguntarte si en realidad eres un robot.

La primera vez que escuché el término «captcha» fue cuando estaba tratando de registrar una cuenta en un foro de discusión sobre videojuegos. Era un sitio bastante popular y tenían que lidiar con una avalancha de bots intentando crear cuentas para inundar el foro con spam.

Me acuerdo perfectamente de esa combinación de letras y números retorcidos en la pantalla, casi como si me estuvieran desafiando a descifrar un código secreto.

Cómo los Captchas Protegen tu Sitio Web del Spam y los Bots

El concepto de captcha viene del inglés, «Completely Automated Public Turing test», que en español significa prueba de Turing pública completamente automatizada. En esencia, se trata de una prueba diseñada para determinar si quien está intentando acceder a un servicio es un humano o un programa automatizado, un bot.

Estos bots pueden ser bastante molestos. Imagina que tienes un blog personal y de repente te ves inundado de comentarios basura promoviendo productos milagrosos para perder peso o enlaces dudosos. Aquí es donde los captchas entran en acción, defendiendo el territorio humano contra estas intrusiones digitales.

Los captchas pueden adoptar muchas formas. Hay veces en que te piden que identifiques todas las imágenes que contienen un autobús o un paso de peatones. En otras ocasiones, te hacen escuchar un audio distorsionado y escribir lo que entiendes, o resolver simples problemas matemáticos.

Recuerdo una vez que estaba apurado para comprar entradas en línea para un concierto y el captcha era particularmente difícil. Estaba tan distorsionado que no lograba descifrar si era una «o» o un cero. Perdí valiosos minutos y casi me quedo sin entradas, lo que me hizo odiar los captchas por un momento. Pero luego, cuando piensas en la cantidad de problemas que previenen, es fácil perdonar esas pequeñas frustraciones.

La Historia y Evolución de los Captchas: Desde Carnegie Mellon a Google

La invención de los captchas se remonta al año 2000, gracias a dos ingenieros de seguridad de la Universidad Carnegie Mellon, Luis von Ahn y Manuel Blum. Estos tipos se dieron cuenta de que los sistemas automatizados podían ser utilizados para hacer trampa en juegos en línea, como el popular «Tic-Tac-Toe» (o «3 en línea»). La idea era ingeniosa: crear un desafío que solo un humano pudiera resolver. Así nació el captcha, una especie de guardián digital.

Google se dio cuenta del potencial de esta tecnología y en 2007, compró CAPTCHA. Desde entonces, han perfeccionado y expandido su uso, integrándolo en muchos de sus servicios. Seguro te has encontrado con reCAPTCHA, la versión de Google que a veces solo te pide que marques una casilla que dice «No soy un robot». Parece sencillo, pero detrás de esa simple acción hay toda una serie de verificaciones que ayudan a asegurar que realmente eres un humano.

Sin embargo, no todo es perfecto en el mundo de los captchas. Aunque son una herramienta poderosa para mantener a raya a los bots, también pueden ser una molestia para algunos usuarios.

Por ejemplo, las personas con discapacidades visuales o auditivas pueden encontrar los captchas especialmente difíciles de resolver. Los audios distorsionados son casi imposibles de entender y las imágenes pueden ser demasiado borrosas para distinguir. Además, con el avance de la inteligencia artificial, algunos bots han aprendido a superar estos desafíos, haciendo que los captchas sean menos efectivos en ciertos casos.

A pesar de sus inconvenientes, los captchas siguen siendo una herramienta esencial en la lucha contra los bots. Así que, aunque a veces nos hagan perder unos minutos, vale la pena apreciar su papel en mantener el orden en el caos digital.

Ejemplos de captchas

Qué es un Captcha y para qué sirve
Qué es un Captcha y para qué sirve
  • Texto distorsionado
  • Imágenes con texto
  • Resolución de operaciones matemáticas
  • Audios que contienen una respuesta lógica
  • Preguntas relacionadas con el contexto de una imagen

Por último, agregar que existen captchas lamentables y que no son del agrado de los humanos, son complicados y difíciles de entender, además que implican un gesto de incomodidad.